Partió la misión New Horizons con rumbo a plutón
( Creces, 2006 )

Se trata del primer encuentro con el noveno satélite de la tierra. Tan lejano, que el viaje demorará diez años. La información esperada de esta misión es importante para conocer cómo se formó nuestro sistema planetario.

Se trata de visitar al planeta más lejano de nuestro sistema solar y es el momento apropiado para ello. Plutón sigue una órbita elíptica alrededor del sol, y es ahora cuando más cerca está. El sol descongelará su débil atmósfera y permitirá ver su superficie. Esta es tenue y posee una densidad equivalente a un centésimo de la atmósfera de la Tierra. Está predominantemente constituida por nitrógeno, el que al alejarse del sol se congela, permaneciendo su superficie escondida por los próximos 200 años, el tiempo que demora en recorrer su órbita (figura 1). De allí el nombre del "planeta helado". Se estima que la temperatura en la superficie de Plutón es de -233°C. (Los planetas de Nuestro Sol).

La expedición se ha denominado "New Horizons", aludiendo a los nuevos horizontes que se abren. La nave que se ha construido para visitarlo, es la más veloz que se haya lanzado hasta ahora. Es así como a las nueve horas de viaje ya sobrepasará la luna y seguirá hacia Júpiter, donde llegará en poco más de un año, viajando a una velocidad 100 veces superior a la de un avión de pasajeros. Su propulsión es proporcionada por un generador termoeléctrico de radioisótopos, ya que generar energía por paneles solares no es posible al estar tan lejos del sol. Tal es la lejanía que llegará a Plutón después de nueve años (el año 2015) y habiendo recorrido 5.900 millones de kilómetros. Cuando la nave llegue a su destino, estará tan lejos que cuando trate de ubicar al sol, sólo lo verá como una estrella más, un poco más brillante que las demás.


Un poco de historia

Plutón fue descubierto en el año 1930 por el astrónomo Clyde Tombaugh, e inmediatamente despertó una controversia que se mantiene hasta hoy día. Muchos astrónomos dudan que realmente sea un planeta, ya que no posee todos los parámetros como para ser considerado como tal. Hasta que Plutón fuera descubierto, los planetas terrestres se dividían en los planetas rocosos y los grandes gigantes gaseosos. Entre los rocosos se consideraban a los casi mellizos: Tierra y Venus, y a los más pequeños, como Marte y Mercurio, que era el más pequeño. Todos ellos circulaban en órbitas más o menos regulares cercanos al sol. Los gigantes gaseosos, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, estaban constituidos básicamente por hidrógeno, con una pequeña superficie interna sólida o sin ella, en orbitas más lejanas, pero siempre circulares y en un mismo plano.

Plutón no calzaba en todo esto. Desde luego tiene menos de la mitad del diámetro de Mercurio y está tan lejos, que los rayos del sol, viajando a la velocidad de la luz, demoran cuatro horas en alcanzarlo. Las dudas aumentan al considerar su masa, que se ha calculado corresponde a 0.2 veces la masa de la Tierra y a el 0.002 del peso de la Tierra. Por ello se discute su composición. Pero más extraña es su órbita. Los planetas de nuestro sistema solar, siguen una órbita más o menos circular y en un mismo plano. Plutón rompe todas las reglas, con una órbita elíptica muy distorsionada, viajando en otro plano, que en ocasiones se cruza con la orbita de neptuno (figura 1). Mientras viaja, se aleja del sol, adentrándose en el cinturón de Kuiper, una región que envuelve todo el sistema solar y que agrupa a centenares de cuerpos semejantes a Plutón (De qué se formó el Sol y los Planetas).

Ahora comenzamos a entender que Plutón, más que un planeta convencional, corresponde a uno de los cientos de los cuerpos, conocidos con el nombre de "Objetos del Cinturón de Kuiper" (KBOs, la sigla en inglés). Es en esa zona donde nace la mayor parte de los cometas que podemos ver desde la Tierra. En realidad se estima que estos KBOs son los restos que han quedado de los bloques primitivos que formaron los planetas del sistema solar, y que por lo tanto están aún constituidos por el mismo material que estuvo constituida la Tierra hace 4.5 mil millones de años. Estos bloques se llegaron a condensar y dieron formas a los planetas de hoy.

A diferencia de la superficie rocosa de Marte, Plutón está constituido por una mezcla de agua congelada, metano y otros compuestos volátiles, que se han mantenido sin cambios desde la época del nacimiento de los planetas. De allí el interés por estudiarlos ahora, ya que debieran tener la constitución de los bloques que en aquella época llegaron a formar parte de los planetas. Lo interesante es que se han mantenido congelados y perfectamente preservados desde entonces. Es decir, Plutón podría revelarnos como fue la Tierra en sus comienzos. Analizando los detalles de su composición química, tal vez podremos deducir cómo es que fue posible que en ella llegara a surgir la vida y cómo pudo comenzar ésta a evolucionar. Probablemente el agua, la atmósfera e incluso los primitivos hidrocarbonos complejos ayudaron a proporcionar los elementos fundamentales para que rápidamente apareciera la vida y las primeras células.

El otro aspecto interesante, es que Plutón puede considerarse un planeta que no llegó a terminarse. "Es como encontrarse con un dinosaurio embarazado", dice Alan Stern, uno de los famosos expertos en ciencias planetarias y que ahora es el jefe del programa “New Horizons". Si Plutón hubiese seguido el proceso de formación de los planetas, al igual que ellos, su superficie debiera estar cubierta de rocas y montañas, como consecuencia de la fusión de los llamados "planetesimales", verdaderas rocas que se unieron para formar los planetas. Su superficie, como la imagina el artista en la figura, es plana y cuajada de impactos de meteoritos que la han estado golpeados en el tiempo (figura 2).

En todo caso, el planeta está tan lejos que es poco lo que podemos realmente certificar de él. La mayor parte son sólo suposiciones. Es por esto que de la misión se esperan grandes sorpresas que nos lleven a cambiar radicalmente todo lo que hemos estado elucubrando respecto a su estructura y su persistencia. Según Alan Stern, la misión deberá aportar importantes antecedentes acerca de cómo se formó el sistema solar y cómo fue la atmósfera de la Tierra de aquellos tiempos.

En el año 1978, el astrónomo James Cristy, descubrió que Plutón tenía un satélite, que denominó "Charón", que lo orbita a la misma velocidad que éste rota, de modo que si estuviéramos parados en Plutón, veríamos a Charón siempre en la misma posición en el cielo (figura 2). Por el contrario, si estuviéramos parados en la otra cara de Plutón, nunca veríamos a Charón. Por ahora en la figura 3, podemos ver la mejor fotografía disponible de Plutón y Charón, tomada con la tecnología hasta hoy disponible.


Parte el viaje a Plutón

Hace cuatro años, NASA comenzó a preparar los estudios de factibilidad para enviar una nave a Plutón y que de paso echara un vistazo a los cuerpos helados del cinturón de Kuiper (Se prepara viaje a plutón). Ahora en el año 2006, después de cinco años de preparación, esta misión se ha concretado. De no tener problemas, la sonda New Horizons, que fue desarrollada por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de John Hopkins, con un costo de 700 millones de dólares, y un peso de 478 kilos, ya ha sido lanzada al espacio mediante un poderoso cohete Atlas V.

Cuando llegue a Júpiter, dentro de 13 meses, la gravedad del planeta gigante servirá como un impulso, incrementando su velocidad hasta alcanzar los 50.000 kilómetros por hora, lo que le permitirá acortar el viaje a Plutón en cinco años. En el trayecto entre Júpiter y plutón, la sonda entrará en hibernación y la mayoría de sus sistemas dejaran de funcionar para conservar energía. Sin embargo, estará enviando mensajes a la Tierra, una vez por semana.

El New Horizons lleva 7 instrumentos para fotografiar la superficie de Plutón, así como para examinar la composición y estructura de la atmósfera. La visita a Plutón será corta. La sonda no está diseñada para descender, y cuando se encuentre a 10.000 kilómetros de distancia del último planeta del Sistema Solar, se activarán sus cámaras y detectores, y comenzarán a pesquisar detalles que nunca antes han sido observados. Una vez que esto ocurra, la New Horizons pasará de largo para entrar al cinturón Kuiper.


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