El ayuno, la ghrelina y la función cerebral
( Creces, 2018 )

El ayuno podría potenciar la función cerebral, porque una hormona originada en el estómago (ghrelina), que estimula el apetito, parece también promover el crecimiento de nuevas células cerebrales y al mismo tiempo protegerles su envejecimiento.

Es frecuente que muchos sostengan que el ayuno los hace sentirse más despiertos. Puede que ello se deba a una hormona que normalmente se produce en el estómago cuando este está vacío; es la llamada ghrelina. Se ha comprobado que cuando el ayuno se prolonga por varias horas, se incrementa el nivel sanguíneo de ghrelina.
Por otra parte, hay evidencia que la ghrelina puede incrementar la cognición. Es así que los animales sometidos a una dieta hipocalórica mantenida, desarrollan mejores habilidades mentales. Ratas a las que se les inyecta ghrelina mejoran su rendimiento evaluado por test de aprendizaje y memoria. Pareciera que en estas condiciones se fortalecieran las conexiones neuronales en el cerebro (NewScientist 29 abril 2017, pág 8).
Jeffrey Davis en la Universidad de Swansea (Inglaterra) y su equipo de investigadores, han encontrado evidencias que la ghrelina estimulan las células cerebrales para que estas se dividan y multipliquen (proceso denominado neurogénesis). Han observado que cuando las células cerebrales de ratas (in vitro) le agregan la hormona, se estimula un gene que gatilla la neurogénesis.
Según Davis, lo mismo sucede en el animal in vivo, por lo que podría ser este el mecanismo por el cual la ghrelina les mejora la memoria. Este trabajo fue presentado por Davis en el 2017 durante la conferencia reciente de la British Neuroscience Association.

Estos conocimientos pueden tener implicancias en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas. Así por ejemplo se ha demostrado en animales, que la ghrelina los protegería de la enfermedad de Parkinson.
Proyecciones a humanos
Amanda Hornsby, investigadora del equipo de Davis, ha encontrado en 28 voluntarios que padecían de demencia Parkinsoniana, tenían niveles bajos de ghrelina sanguínea. Esto sugiere que la ghrelina, o alguna substancia química que actúe de la misma manera, sería útil para tratar la demencia parkinsoniana.
Por otra parte, la alimentación con una dieta hipocalórica mantenida en el tiempo (25% menos calorías), tiene muchos beneficios para la salud humana, como mejor control de la glicemia y prevención del envejecimiento (Comer menos para vivir más). En base a estos antecedentes, algunas personas que se han llegado a convencer de ello, han ensayado ayunos intermitentes. Así, por ejemplo, comen regularmente durante cinco días de la semana, pero regularmente disminuyen la ingestión en 500 calorías dos veces en la semana con lo que elevarían los niveles de grelina.


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