La dieta vegetariana en el adolescente
( Publicado en Revista Creces, Septiembre 1999 )

La dieta vegetariana tiene efectos favorables en el adolescente, ya que permite prevenir mas tarde la aparición de enfermedades cardíacas como también el cáncer de pecho, próstata y colon. Sin embargo, pueden existir problemas si esta es muy estricta y se incluye en ella todos los productos animales.

Cada día hay mas adeptos a las dietas vegetarianas, especialmente entre adolescentes de sexo femenino. Son numerosas las investigaciones que demuestran beneficios del alto consumo de vegetales, especialmente si éste se inicia tempranamente, durante los primeros períodos de la vida. Se ha demostrado que con ello disminuye el colesterol plasmático, lo que significa una menor incidencia de enfermedades cardíacas. Del mismo modo también disminuye el riesgo de padecer mas tarde cáncer de pecho, colon y próstata.(Los alimentos y la salud, a la luz de los conocimientos actuales). Sin embargo, con estas dietas también hay factores de riesgo que vale la pena prevenir, ya que pueden traducirse en deficiencias nutricionales que afectan el crecimiento, la maduración sexual, la estabilidad emocional, además de exacerbar sensibilidades alérgicas.

Existen muchos tipos de dietas vegetarianas: Algunas de ellas incluyen productos lácteos y huevos, lo que es saludable. Sin embargo, otras excluyen todos los productos animales. Estas son las peligrosas, ya que los productos animales proporcionan ciertos nutrientes que no están en los vegetales, o estos no los proporcionan en las cantidades suficientes. Especialmente importante son los micronutrientes y ciertas vitaminas.


De acuerdo a las guías de la American Academy of Pediatrics, en las dietas vegetarianas se pueden separar varios tipos:

    - Vegetarianos parciales, que además de vegetales consumen productos lácteos, huevos, mariscos y cerdo, pero no carnes rojas.

    - Vegetarianos lacto ovos, que consumen productos lácteos y huevos pero no otros productos animales.

    - Vegetarianos ovos, en la cual el huevo es la única fuente de nutrientes de origen animal.

    - Vegetarianos estrictos, que no consumen ningún producto animal.


Cuáles son las peligrosas

La mas peligrosa de todas es la dieta vegetariana estricta, en la que no se consume ningún producto animal. Con ella se pueden producir varias deficiencias que pueden llegar a afectar el crecimiento y la salud del adolescente.

El primer problema se relaciona con las proteínas. El organismo humano necesita sintetizar sus propias proteínas a partir de los aminoácidos de las proteínas que roporciona la dieta. De todos los diferentes aminoácidos que el organismo necesita, ocho de estos no los puede sintetizar y deben venir formados en la dieta. Si falta uno solo de ellos, el organismo no lo puede reemplazar en la proteína, por lo tanto deja de producir las proteínas que necesita, las que son indispensables para el crecimiento y los procesos inmunitarios de defensa. Tanto los productos vegetales como los animales proporcionan proteínas, pero son preferentemente los productos animales los que precisamente proporcionan las cantidades adecuadas de esos ocho “aminoácidos esenciales”. En los vegetales están también presentes pero en mucho menor proporción. Estrictamente hablando, una dieta vegetal absoluta puede proporcional esos ocho aminoácidos esenciales, pero para ello se tendría que consumir una gran cantidad de proteínas. En los vegetales las proteínas están fundamentalmente en las semillas (porotos, arvejas, lentejas, garbanzos, arroz, etc.). Es decir, para que una dieta vegetariana estricta pueda cubrir las necesidades de aminoácidos esenciales, habría que consumir diariamente una mayor cantidad de semillas, lo que no es fácil. Si no se logra esto, el crecimiento se restringe y disminuyen también las defensas contra las infecciones.

El otro problema de la dieta vegetariana estricta tiene que ver con las vitaminas y minerales, que están presentes sólo en los productos de origen animal. Ellas son las vitaminas B12, los fosfatos, la riboflavina, la vitamina D, el hierro, el calcio y el zinc.

La deficiencia de cada una de estas sustancias es causa de trastornos metabólicos, que afectan a diversos tejidos. La carencia de vitamina B12 produce entre otras cosas, anemia. La carencia de riboflavina afecta el metabolismo de los hidratos de carbono y se traduce en alteraciones de la piel y de las mucosas. La vitamina D es indispensable para la formación de los huesos y la prevención del raquitismo.

Son especialmente importantes los minerales, como es el caso del calcio y los micronutrientes, como el hierro, el zinc o el selenio. La ingesta de calcio es indispensable para la formación de los huesos y la posterior prevención de la osteomalacia, que se puede producir en la edad adulta. Ello especialmente importante en la mujer menopáusica. Son los productos lácteos los que más calcio aportan, y es precisamente ese calcio el que más se absorbe. Es muy importante que durante la juventud deba consumirse calcio en forma suficiente para que este se deposite en los huesos, almacenando la suficiente cantidad para cuando se produzcan pérdidas durante la menopausia, las que pueden llevar a una osteomalacia y fracturas óseas fáciles.

La deficiencia de hierro no solo produce anemia, sino también afecta a otros sistemas, como es el cerebro y el sistema inmunológico. Hay que tomar en cuenta que la deficiencia de hierro es muy frecuente y que afecta a un alto porcentaje de niños, aun en el mundo desarrollado. El hierro de los vegetales se absorbe en muy poca cantidad y la mayor parte se pierde por las deposiciones. Con el hierro hay que tener especial cuidado durante la pubertad, ya que en esa edad las pérdidas comienzan a ser importantes por la menstruación. Son ricas en hierro las carnes rojas, el hígado, el cerdo, los huevos, los pescados y especialmente las sardinas.

Los llamados micronutrientes no son en realidad verdaderos nutrientes, en el sentido tradicional de la palabra, pero sin embargo deben estar también presentes en pequeñas cantidades. Ellos forman parte de varias enzimas indispensables en el metabolismo. Tal es el caso del Zinc, cuya deficiencia llega a producir un retardo en el crecimiento.


Cuidado con las píldoras de vitaminas y minerales

Algunos adolescentes piensa en que si su dieta está carente en algunas vitaminas y minerales, no tendría gran importancia, ya que se podría suplir su carencia tomando píldoras que las contengan y que abundan en el mercado. Con ello solucionarían el problema. Ello es cierto, pero también hay que considerar ciertos riesgos.

Por lo general estas píldoras multivitamínicas aportan mega dosis, muy por sobre los requerimientos. En el caso de los minerales, se sabe que unos con otros pueden interferirse mutuamente en el proceso de absorción intestinal. Dosis altas de unos pueden bloquear la absorción de otros. Así por ejemplo, niveles altos de hierro, reducen la absorción de zinc. El zinc y el cobre también compiten entre sí, de modo que un exceso de zinc puede llegar a producir un déficit de cobre. Como una recomendación general, siempre es deseable recibir los micro-nutrientes que se necesitan junto con los alimentos de la misma dieta, ya que estos los contienen en forma equilibrada, y además contienen muchos otros nutrientes que también son esenciales.

En resumen, las dietas vegetarianas son bien venidas y saludables, siempre y cuando no sean estrictas y junto con ellas se consuman productos lácteos y huevos. Con todo, debe tenerse presente la necesidad del agregado de hierro, especialmente durante la pubertad.



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