( Publicado en Revista Creces, Enero 1999 )
En la medida en que se ha estado investigando el maltrato infantil, se ha sabido que es más elevado de lo que se pensaba. El problema está en que es muy difícil comprobarlo. La mayor parte de las veces los padres aseguran que las lesiones producidas han sido causadas por un accidente. Frente a ello los médicos no tienen pruebas para afirmarlo o negarlo. Sin embargo, investigaciones recientes de científicos de la Universidad de Pittsburg (Escuela de Medicina) afirman que se pueden encontrar pruebas bioquímicas del maltrato.